Las jugadoras de la selección femenina de fútbol realizaron una simbólica protesta en el inicio de la final ante México, en los Juegos Panamericanos Santiago 2023.
Tras el pitazo inicial, las 11 titulares se sentaron en la cancha del Estadio “Elías Figueroa” en Valparaíso y no jugaron los primeros 10 segundos del partido.
El gesto recibió el apoyo del público presente, debido a la caótica semana que vivió la selección por culpa de la errática gestión administrativa de la Federación de Fútbol de Chile.
Esta situación se generó por la salida de cuatro jugadoras, quienes regresaron a sus clubes en Europa, pues la fecha FIFA finalizaba el 31 de octubre, un hecho que sabía la Federación y que dejó a la Roja con sólo 14 futbolistas disponibles y una jugadora de campo como arquera para la final con México.
Las jugadoras que regresaron a Europa son Karen Araya, Camila Sáez y las dos arqueras Christiane Endler y Antonia Canales.

