ANJUF, SIFUP y Arbifup cuestionaron el memorándum enviado al ministro del Deporte y defendieron la nueva normativa como un avance hacia una Federación más transparente, participativa y representativa.
Sindicato de Jugadoras de Fútbol Profesional (ANJUF), el SIFUP el Sindicato de Árbitros Profesionales de Chile (Arbifup) rechazaron el memorándum mediante el cual la ANFP advirtió al ministro del Deporte sobre supuestos riesgos derivados de la aplicación de la Ley N.º 21.824.
A juicio de los gremios, el documento entrega una interpretación alarmista de la legislación y presenta como una amenaza para la autonomía federativa lo que, en realidad, corresponde a una transformación legítima de la institucionalidad del fútbol chileno.
La normativa, publicada el 6 de junio de 2026, modifica la Ley N.º 20.019 e incorpora nuevas exigencias de fiscalización, transparencia, participación y prevención de conflictos de interés en las organizaciones deportivas profesionales. También establece una estructura que separa las funciones de la Federación de Fútbol de Chile de aquellas correspondientes a las ligas encargadas de organizar las competencias profesionales.
Uno de los principales puntos cuestionados es que la ANFP presenta como una posible injerencia estatal la incorporación de deportistas y especialistas en la futura Federación. Sin embargo, dichos representantes no serán designados por el Gobierno. Los integrantes de la Comisión de Deportistas serán elegidos por sus propios pares, mientras que la Comisión Técnica será conformada por la Federación. Además, la nueva legislación mantiene en manos de esta última la organización, administración y gestión de las selecciones nacionales.
La presidenta de ANJUF, Javiera Moreno, señaló que “esta ley no se trata solamente de quiénes se sientan en un directorio, que es una de las preocupaciones expresadas por la ANFP. El fútbol chileno necesita esta modernización, y el fútbol femenino la necesita aún más. Hemos avanzado precisamente porque las jugadoras hemos exigido espacios, no porque nos lo dieran”. “Por eso, creemos que una mayor transparencia, fiscalización y participación que exige esta normativa no amenazan la autonomía de la Federación, sino que permiten construir una institucionalidad a la altura del desarrollo que el fútbol chileno necesita. Y para eso, es trascendental que todos los grupos de interés estén debidamente representados”, concluyó.
Modelos reconocidos internacionalmente
Los tres sindicatos recordaron que federaciones como las de Uruguay, Inglaterra, Australia, Italia, Francia y Portugal ya incorporan a futbolistas, representantes de cuerpos técnicos y árbitros en distintos órganos de gobierno.
Para los gremios, estos modelos demuestran que una participación más amplia es compatible con la autonomía exigida por la FIFA. La organización internacional no impone una forma jurídica determinada a sus asociaciones miembro, sino que exige que puedan gobernar el fútbol de manera independiente y sin interferencias externas.
La discusión, por tanto, debe centrarse en implementar correctamente la ley y superar un modelo afectado por una profunda crisis de confianza, resultados y desarrollo.
Modernizar la gobernanza no amenaza la autonomía del fútbol chileno. Por el contrario, puede fortalecerla mediante una participación más amplia, controles efectivos y estructuras institucionales capaces de recuperar la credibilidad de la actividad.

